La captura y liberación de un puma juvenil en la localidad de La Pampa vuelve a poner en discusión la convivencia entre los habitantes de sectores precordilleranos y los grandes carnívoros silvestres. El SAG destaca la importancia de denunciar oportunamente estos avistamientos y adoptar medidas preventivas para proteger a los animales domésticos.

La presencia de pumas en localidades precordilleranas de la provincia del Huasco no constituye un fenómeno desconocido para sus habitantes. La cercanía de los asentamientos humanos con quebradas y ambientes naturales donde se desplaza esta especie plantea desafíos para la protección de los animales domésticos, la seguridad de las personas y la conservación de uno de los principales depredadores de los ecosistemas andinos.
Un ejemplo de esta realidad se registró en la localidad de La Pampa, sector de El Tránsito, comuna de Alto del Carmen, donde un ejemplar juvenil de puma debió ser capturado y posteriormente liberado por personal del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), luego de que vecinos alertaran sobre su presencia en las cercanías de viviendas y denunciaran la pérdida de algunas gallinas.
La situación motivó un operativo coordinado entre el SAG, Carabineros, Bomberos y el municipio local, que permitió abordar el desplazamiento del animal sin recurrir a medidas que pusieran en riesgo su integridad.
Para concretar la captura, funcionarios del servicio instalaron una jaula especial y cámaras trampa, herramientas que permitieron monitorear los movimientos del felino y establecer las condiciones para su traslado. Una vez capturado, el puma fue llevado hasta un sector cordillerano alejado de los centros poblados, donde fue liberado exitosamente.
El director regional subrogante del SAG Atacama, José Herrera Iglesias, explicó que el procedimiento se extendió por más de una semana desde la primera denuncia, período durante el cual se recopilaron antecedentes sobre las características del animal y sus patrones de desplazamiento.
Según la autoridad, la colaboración de los habitantes fue fundamental para el resultado del operativo. “La denuncia de los vecinos fue muy oportuna porque nos permitió acudir el mismo día al lugar, pudiendo determinar fehacientemente los hechos, las características del animal y sus patrones de desplazamiento”, señaló.
Herrera agregó que el trabajo también permitió entregar recomendaciones técnicas a las familias del sector, especialmente para prevenir ataques a animales de crianza mediante el reforzamiento de corrales y otras medidas de resguardo.
Los antecedentes del SAG indican que La Pampa ya ha registrado situaciones similares. Durante 2024 se denunció el ataque de un puma a guanacos mantenidos en un criadero autorizado, mientras que en temporadas de intensas nevazones se ha identificado el desplazamiento de estos felinos por la quebrada La Plata, contigua a la localidad.
Estos episodios evidencian la importancia de fortalecer las medidas de prevención en sectores rurales próximos a los hábitats naturales del puma, considerando que se trata de una especie protegida cuya presencia forma parte de la biodiversidad de los ambientes cordilleranos.
Desde el SAG recordaron que el puma y los demás carnívoros silvestres cumplen funciones ecológicas relevantes y se encuentran protegidos por la Ley de Caza N.º 19.473 y su reglamento. Según la información entregada por el servicio, el puma está clasificado en peligro de extinción para la zona norte del país, por lo que su caza o captura sin autorización está prohibida y sancionada.
La importancia de este felino va más allá de su condición de especie protegida. Como depredador de alto nivel trófico, el puma contribuye a regular las poblaciones de sus presas y participa en el equilibrio de las cadenas alimentarias. Su presencia es parte del funcionamiento natural de los ecosistemas andinos, donde distintas especies mantienen relaciones fundamentales para la biodiversidad.
Por ello, la convivencia con estos animales requiere tanto de medidas de protección para las actividades ganaderas como del respeto por la fauna silvestre. Mantener animales domésticos en recintos seguros, especialmente durante la noche, evitar dejar restos de alimentos o animales muertos que puedan atraer carnívoros y comunicar oportunamente los avistamientos son algunas acciones que ayudan a reducir los encuentros conflictivos.
¿Qué hacer ante la presencia de un puma?
La principal recomendación es mantener la distancia, no acercarse al animal ni intentar capturarlo, alimentarlo o ahuyentarlo mediante acciones que puedan poner en riesgo a las personas. Si se produce un encuentro cercano, se debe evitar correr, mantener la calma y retroceder lentamente, sin perder de vista al felino.
En la provincia del Huasco, las denuncias pueden realizarse directamente a la oficina sectorial del SAG en Vallenar, al teléfono 51 261 1567, o mediante el correo electrónico contacto.atacama@sag.gob.cl. También es posible dar aviso a Carabineros.
La experiencia registrada en La Pampa recuerda que la protección de la fauna silvestre y la seguridad de las comunidades no son objetivos contrapuestos. Con prevención, información y una respuesta institucional oportuna, es posible reducir los conflictos y contribuir a la conservación de una especie fundamental para el patrimonio natural de la cordillera de Atacama.
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