En tiempos de auge de la pequeña minería, Darwin Martínez recorría de madrugada los caminos entre las faenas mineras y Vallenar. Una noche recogió a un desconocido vestido completamente de negro, quien le habló de una supuesta riqueza escondida entre las quebradas. Décadas después, el recuerdo de aquel encuentro continúa formando parte de su memoria….
Eres el primero, felicidades 🙂
